
Siempre pensamos en mirar hacia adelante.
Los próximos proyectos.
Las próximas actividades.
Lo siguiente.
Pero a veces también es importante detenerse y mirar todo lo que ya ha ocurrido.
Y ahora que el curso empieza a terminar, llevo unas semanas haciendo justo eso.
Pensando en todas las personas que han pasado por las actividades de Cuéntame un cuadro. En las conversaciones que surgieron después de una visita, en quienes vinisteis solos y terminasteis compartiendo mesa en MerendArte, en la cantidad de gente joven que se acercó a un museo por primera vez gracias a las colaboraciones con Juventud Avilés.
Y entonces entiendes que la cultura no va solo de contenidos.
Va de encuentros.
Este curso hemos retomado MerendArte y las plazas se agotaban semanas antes de cada edición. Hemos estrenado Galería Sonora en el Centro Niemeyer, un formato en el que las obras de arte dialogan con la música en directo. Hemos desarrollado talleres de Biblioarte en bibliotecas, mediación cultural con colegios e institutos, colaboraciones con asociaciones como Branque, charlas sobre salud mental, deseo, arte contemporáneo o prevención de riesgos laborales.
También estrenamos página web junto a Plan B Estudio Creativo. Y seguimos creciendo en redes sociales y en radio, encontrando nuevas maneras de acercar la historia del arte a personas que quizá nunca pensaron que este mundo podía interesarles.
Y creo que eso es lo más bonito de todo.
Entender que el arte no pertenece solo a los museos.
Pertenece también a las conversaciones, a las emociones y a la vida cotidiana.
Ahora llega el verano y bajaremos un poco el ritmo. Necesitamos descansar, pensar y preparar todo lo que está por venir el próximo curso.
Pero todavía quedan algunas actividades, las rutas de arte en el Centro Niemeyer, la radio… y alguna sorpresa más que os iremos contando.
Gracias por estar al otro lado este curso.








