
Siempre hemos mirado al cielo
Mucho antes de que existieran los telescopios, los mapas astronómicos o las fotografías del universo, el ser humano ya miraba al cielo intentando entenderse a sí mismo.
Los eclipses, las tormentas o las estrellas no eran solo fenómenos naturales. Eran preguntas.
Y el arte siempre ha intentado responderlas.
A lo largo de la historia, hemos pintado cielos imposibles, constelaciones, jardines exuberantes, paisajes cargados de emociones o naturalezas muertas que, en realidad, hablaban de la vida, del paso del tiempo o de nuestra relación con el mundo.
Porque la naturaleza nunca ha sido solo paisaje.
También ha sido símbolo, miedo, refugio, deseo y misterio.
Esta semana seguiremos hablando de todo ello en distintas actividades.
Participaremos en la inauguración de la Bienal Climática de Avilés, nos iremos hasta la Noche Blanca con una charla sobre el universo en la historia del arte a propósito del eclipse de este verano y el domingo 14 arrancan las rutas de arte a la exposición Naturalezas vivas del Centro Niemeyer.
Y además, el martes 16 celebraremos la última edición de MerendArte de este curso antes de la pausa de verano.
Porque quizá seguimos mirando obras de arte por el mismo motivo por el que seguimos mirando al cielo:
para intentar entender un poco mejor el mundo que habitamos… y también a nosotros mismos.








