
Cuando hablamos de deseo solemos pensar en algo muy nuestro. Algo íntimo, individual, casi instintivo.
Vemos algo —o a alguien—, nos gusta y punto.
Pero la historia del arte lleva siglos demostrando que la cosa es bastante más complicada.
Porque también aprendemos a desear.
Las imágenes que consumimos, las historias que nos cuentan y la cultura en la que crecemos van construyendo poco a poco nuestra idea de qué es bello, qué cuerpos son deseables, quién puede expresar abiertamente su deseo y quién debe limitarse a ser objeto del deseo de los demás.
Y la historia del arte ha tenido muchísimo que ver con esa construcción.
Durante siglos se repitió un esquema bastante claro: ellos miraban y ellas eran miradas. Ellos ocupaban el papel del sujeto deseante mientras los cuerpos femeninos se ofrecían una y otra vez a la mirada del espectador.
Y cuando un relato se repite durante siglos acaba ocurriendo algo curioso: dejamos de verlo como una construcción cultural y empezamos a pensar que simplemente «somos así».
Pero ¿qué ocurre cuando cambiamos el punto de vista?
¿Qué pasa cuando quien había sido tradicionalmente objeto de deseo decide hablar de su propio deseo?
El nuestro próximo evento vamos a tirar precisamente de ese hilo a partir de una obra de Maruja Mallo, titulada “Racimo de uvas”.
Y hasta aquí puedo contar.
Bueno, una cosa sí.
Me fascina que una obra protagonizada aparentemente por algo tan sencillo como unas frutas, Maruja Mallo sea capaz de hablarnos de su propia visión del deseo.
Cómo lo hace y qué tienen que ver esas uvas con todo esto prefiero que lo descubramos juntas.
Porque de eso va DeseArte, un nuevo formato que estrenamos este mes junto a Belén, de Pimentón Dulce: de hablar de arte, deseo y sexualidad desde otro lugar.
Y también de hacer un plan diferente un viernes por la noche.
Porque hay viernes de sofá, viernes de cañas y viernes en los que puedes quedar con tu grupo de amistades, terminar hablando de deseo delante de una obra de Maruja Mallo y cerrar la noche compartiendo vino y queso.
A mí, personalmente, este último plan me parece bastante bueno.
Viernes 6 de noviembre · 20:30 h
DeseArte · Vinos, quesos y… Maruja Mallo.
Arte, conversación, vino y queso
Y ese no será el único plan de la semana.
El 7 y 8 de noviembre, el Centro Niemeyer acogerá un congreso dedicado a la prevención de la violencia de género y nosotras estaremos allí el sábado con Museo del Patriarcado, exposición permanente. El show.
Una propuesta, en colaboración con Laura Viñuela, en la que utilizamos el humor para revisar algunas de esas ideas que hemos heredado casi sin darnos cuenta y que la historia del arte lleva siglos ayudándonos a construir.
Sábado 7 de noviembre · 18:30 h
Museo del Patriarcado, exposición permanente. El show
Centro Niemeyer · Avilés








